Libro vs Película – El lobo de Wall Street

Libro vs Película - El lobo de Wall Street

Viendo el Lobo de Wall Street (2013), y entre todas de sus geniales frases o escenas ( “¿Es música tirolesa lo que oyen mis oídos, o acabas de decir lo que has dicho”, o  “Como os habréis imaginado, me la folle como a una bestia. Durante 11 segundos”), hay una que dice mas que otras:

“Os diré una cosa: no hay nobleza en la pobreza; he sido un hombre rico y he sido un hombre pobre, y prefiero ser un hombre rico todas las veces. Porque siendo rico puedo enfrentarme a mis problemas en una limusina, llevo un traje de 2000 dolares y un reloj de otros putos 40.000 dolares. ¡Venga, id a por él!”

De ésta forma tan sincera y directa, el personaje al cual interpreta Leonardo Dicaprio, nos simplifica lo que él entiende como felicidad, además de una de las formulas mejor exploradas por  Martin Scorsese. Con su amada Nueva York como telón de fondo, adapta muy fielmente la vida y obras (no todas benéficas) del empresario, millonario y emprendedor (sin olvidarnos de infiel, borracho, juerguista y drogadicto a tiempo completo) Jordan Belfort, personaje real nacido en el barrio neoyorquino del Bronx en julio de 1962.

Éste hecho solo le da la primera de las excusas para captar el interés del director nacido en Queens, quien ve en su vida plagada de despilfarros la oportunidad de contar una historia que logra alejarse del tinte violento de los ambientes mafiosos que tan buenos resultados le dio “Uno de los Nuestros” y “Casino” ( además de la violencia de “Gangs of New York”). Sin embargo, transforma el glamour y la ostentosidad que buscaban los personajes de sus anteriores obras en un cóctel que mezcla alcohol, heroína, unas pastillas llamadas qualuudes y un desfile de prostitutas y escenas subidas de tono. Y esto no significa que me olvide de Ray Liotta y su aguda adicción al polvo blanco en Uno de los Nuestros, pero aquí Dicaprio es llevado a un nivel de mezcla al extremo, pero desde un punto de vista humorístico.

A pesar de que muchas críticas la han tildado de excesiva y desprender un mensaje sexista, o acusaciones de haber exagerado algunas partes, he de decir, en defensa de Martin Scorsese que fue blando y mas políticamente correcto de lo que podría haberlo sido. Para explicar esto he de detenerme en la figura de nuestro protagonista, quien gracias a su libro nos muestra que si se quiere, e inviertes el suficiente ingenio y esfuerzo se puede vivir por encima de tus posibilidades, al menos hasta que te detienen por fraude de valores, lavado de dinero y manipulación del mercado de valores.

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Su vida durante ese carrusel frenético que fueron la década de los  noventa, el joven Jordan decide, tras ser despedido de una firma como corredor de bolsa en Wall Street (durante el Lunes Negro de 1987, la primera crisis financiera desde el Crack de la Bolsa del 29) , abrir su propia firma de corretaje Stratton Oakmont, empresa que vendía acciones a centavo de otras empresas y estafaba con acciones fraudulentas a los inversores, llevándose él y sus empleados un suculento pedazo de la tarta. Por desgracia, lo llamativo de sus actividades capta la atención del FBI, quien lo detiene y encarcela durante 22 meses, amén de indemnizar a las víctimas de sus fraudes.

Nada más salir de prisión, se estrenó en la narrativa con la historia de su vida, además de buscar pronto vender  los derechos para su adaptación a la gran pantalla.

El señor Belfort pasa a ser nuestro cicerone particular,  no escatimando en coloquialismos, frases directas y la impresión de que es él mismo quien te lo esta narrando. No ceja en su empeño de mostrarnos el escaparate de su propio éxito, cosa que la película sabe reflejar rompiendo la cuarta pared, permitiéndonos ver a un Dicaprio cómplice que nos hace apreciarle, llevando a cabo un trabajo actoral magnifico, tanto que, para los neófitos en la novela ya conocedores del film, se encontraran escuchando en su cabeza la voz de Dicaprio dar vida a las palabras de Belfort.

In an undated handout, Leonardo DiCaprio as Jordan Belfort and Jonah Hill, left, in "The Wolf of Wall Street." The upcoming movie, recounting Belfort's debauched lifestyle while running the corrupt Stratton Oakmont brokerage, has reopened old wounds among many who were victimized by Stratton's boiler-room sales tactics and penny-stock scams. (Mary Cybulski/Paramount Pictures via The New York Times) -- NO SALES; FOR EDITORIAL USE ONLY WITH STORY SLUGGED WOLF SWINDLE VICTIMS BY ANTILLA. ALL OTHER USE PROHIBITED. 11172013xARTSLIFE 12202013xGUIDE 12202013xBRIEFING

La prosa que usa, su vocabulario, es incisivo y coloquial, equiparable e incluso mayor que la del film, aunque si plasma muy bien el concepto en imágenes tales como las escenas erótico-coitales de Jordan y  su esposa, a la que llama “la duquesa” , sin olvidar el desfile de mujeres ya mentado; o la fugaz pero difícilmente borrable visión del presunto miembro de Jonah Hill (en realidad una salchicha desenfocada). Y es que Dicaprio no está solo, si no que es secundado por Margot Robbie o a un irreconocible Matthew McConaughey como su mentor bursátil Mark Hanna, un yuppi adicto a la coca, al dinero y a, por lo menos, masturbarse dos veces al día, amén de beber Martini solo cada 5 minutos. Su aparición al principio del libro y del film marca el contraste entre un Belfort neófito en el ritmo de vida de un bróker de los noventa, y el que veremos después, siendo Hanna un mero aperitivo de lo que llega a suceder después.

Respecto a la factura técnica, esta es, a mi juicio, impecable, mostrándonos todos los trucos que Scorsese ha ido perfeccionando, tales como esos travelings en primera persona, la rotura de la cuarta pared, o la inserción de la canción adecuada en el momento preciso, entre las que destaco la redada del FBI al ritmo de Mrs Robinson, aunque hay otros tantos ejemplos. La inclusión del espectador en la trama en sus conversaciones con Dicaprio, haciéndole participe de sus pensamientos acentúa mas la sensación de entendimiento.

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Si la historia está bien tratada, el guion de Terence Winter es impecable, la música más que correcta y las interpretaciones sobresalientes, ¿acaso resta alguna duda hacia donde me decantaré?  En esta ocasión he hablado más de la película, y eso es porque se lo merece, por saber entretener de forma amena durante 180 minutos, mostrándote de forma fiel la vida de un hombre que solo quería disfrutar sin ningún tipo de trabas, sin darse cuenta de que todo crimen tiene su pena (es de recordar la sentencia bíblica que menciona el padre de Jordan :”Con viento se limpia el trigo, y los vicios, con castigo”). Con la maestría del gran director, logra una factura impecable, fiel a la novela, a pesar de suavizar ciertas partes, pero que no cambian en ningún modo la coherencia. Incluso contó con la participación del verdadero Jordan Belfort , con un pequeño cameo al final del film, lo que muestra su apoyo.

Conclusión

 

Quien quiera disfrutar un poco de una lectura irreverente, bien escrita (usa figuras retoricas e incluso metáforas bien insertadas) y ligera (unas 620 paginas),  puede aproximarse sin miedo a la novela. Sin embargo, si la aspiración solo alcanza a un rato de buen humor con una historia absorbente, la versión de Scorsese es suficiente.

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